APRENDIZAJE CORPORAL
Brevísimo ensayo de la conciencia y expresión corporal
hasta la improvisación como recurso
El cuerpo humano es una estructura perfecta que ha inspirado a todos los inventos que el hombre ha desarrollado: edificios, máquinas y dispositivos. Funciona de manera íntegra y no aislada desde el principio de su existencia en el vientre materno, sincronizando. Posee una inteligencia innata, de la cual derivan otras, mismas que van acumulándose con la experiencia sensorial una vez que este ser se encuentra en el exterior.
El bebé va adquiriendo los conocimientos necesarios para sentarse, desplazarse, pararse y acostarse. La experiencia de caerse es fundamental para obtener logros. Empujar, jalar, recoger, estirar: elementos de locomoción básicos que permitirán al niño desarrollar otros movimientos y acciones como correr, girar y saltar. El juego tiene un papel muy importante en este proceso, ya que permitirá al niño desarrollar habilidades como fuerza, destreza, agilidad y velocidad, entre otras. Sin embargo, con el paso del tiempo, estos impulsos naturales del cuerpo comienzan a bloquearse, a difuminarse o bien a esconderse. Lo que al cuerpo le es orgánico y natural cuando niños, se vuelve muchas veces difícil en la adolescencia y todo un reto en la etapa adulta.
En todo proceso, es necesario tener un primer acercamiento. El método científico habla de la observación como el primer acercamiento. Considero que es la exposición de todos los sentidos con el entorno la que nos brinda una oportunidad de conocimiento. Muchas veces nos dejamos guiar únicamente por la vista sin prestar atención a los demás estímulos (sonidos, olores, sabores y otras sensaciones) lo cual no permite al ser humano conocerse en su totalidad.
Cada proceso en la vida del ser humano es importante y no se debe ni eliminar ni apresurar El hecho de que un(a) niñ@ aprenda a caminar antes que a gatear no es por nada un motivo para celebrar, ya que es una conexión neuronal perdida. El gateo se da regularmente entre los ocho y doce meses; facilita la creación de conexiones neuronales entre los dos hemisferios cerebrales, lo que genera el patrón cruzado, el cual permite alternar y sincronizar el lado derecho con el izquierdo para realizar diferentes movimientos. El no hacerlo se traducirá años después en problemas de disociación, o lo que comúnmente conocemos como problemas de coordinación. Curiosamente las personas con carencias en su educación psicomotriz en su etapa adulta son más propensas a sufrir accidentes relacionados con sus reflejos (acción/reacción).
Otro proceso fundamental y digno de revisar es la respiración. Es fundamental conocer la respiración propia para aprender a manejar la misma. No sólo revisarla teóricamente, sino de manera práctica y vivencial: sensorialmente. La respiración en un bebé es continua: todo su cuerpo respira. A medida de que va creciendo, el aire encuentra obstáculos para oxigenar de manera óptima al cuerpo. Estos obstáculos pueden ser emocionales, o bien, posturales (que por inverosímil que parezca tienen una relación directa).
El autoconocimiento conlleva a construir una autoimagen, y a su vez, a crear autoestima ¿Cómo quererme sin conocerme? Por esto, es necesario enfatizar e introducir una cultura real del cuerpo humano, sin tabúes ni prejuicios. Relacionarme con mi propio cuerpo de manera real me lleva, por consecuencia, a relacionarme con mi ser y mi estar. Permitirme explorar a través de los sentidos, enriquece en todo momento mi acervo, mi conocimiento. Más allá de lo que pueda verse, es lo que puedo sentir. “Si se siente bien, seguramente se ve bien” suele decir Alito Alessi, creador de el método de improvisación para grupos mixtos, Danceability.
La expresión corporal es un modo y medio de comunicación no verbal que permite desarrollar habilidades físicas. Todo ser vivo tiene un lenguaje corporal propio, el cual utiliza para sobrevivir. Es el modo en el que define su territorio, en el que se asienta, en el que se defiende. Los seres humanos somos los únicos que hemos aprendido a bloquearlo y a fragmentarlo inventando otros recursos para comunicarnos. Hemos priorizado lo material por encima de lo corporal. Sin embargo, nada reemplaza el estar frente a otro cuerpo y establecer un vínculo sin la necesidad de las palabras.
Existen muchos estudios sobre la postura, el gesto y sus significados. La rigidez, el cuerpo enconchado, un cuerpo erguido, un pecho expuesto, la mirada perdida. Todos indican lo que verdaderamente sucede dentro de este ser.
Actualmente existen muchos modos de acercarse al cuerpo; sin embargo, mientras la educación se rija por seguir a un modelo (tratar de igualar al profesor a partir de los objetivos que él establece), difícilmente se logrará una apropiación específica y honesta del conocimiento. De cualquier modo, celebro que existan tantos caminos accesibles ahora para llegar al mismo, más aún en estos tiempos en los que vivimos en una profunda crisis, no sólo económica, no sólo política sino humana y social. Pareciera a veces que debemos archivar números en nuestra memoria y priorizar las cuestiones materiales y económicas por encima de nosotr@s mism@s, cuando una de las prioridades debiera ser re-aprender a comunicarnos: aprender a escuchar y a hablar, a leer y a escribir, a recibir y a dar.
El desarrollo de habilidades corporales no tiene por qué ser exclusivo de los deportistas, de los bailarines, de los acróbatas, de los performers, de los artistas escénicos. El avance corresponde a un conocimiento profundo del ser. La evolución debe ser pareja, sin distinguir ni olvidar las condiciones sociales. Si bien el medio en el que cada uno se desenvuelve, determina a la persona, esto no debe volverse un obstáculo.
En la clase de danza contemporánea del programa Niñ@s talento, más allá de aprender pasos y desarrollar virtuosismo técnico, aprendemos a conocer nuestro cuerpo y a partir de ahí a potencializarlo. Aprendemos a conocer y establecer nuestros límites. Jugamos mucho para descubrir qué tanto podemos hacer. Para esto, específicamente sirve la improvisación.
Por lo general, existe la idea de que improvisar es hacer las cosas al aventón, cuando en realidad improvisar es hacer algo sin haberlo preparado premeditadamente con los recursos que se tengan a la mano. Escénicamente, existen técnicas para improvisar; es más existe gente que se dedica profesionalmente sólo a improvisar y de eso vive.
La improvisación en realidad sí requiere de conocimientos previos que te permitan manejar los recursos que tengas en el momento. La improvisación requiere de estar en tiempo presente con los sentidos bien abiertos, tanto para prevenir cualquier accidente, como para permitir qué suceda lo que tenga qué suceder. La improvisación sirve como recurso didáctico en el momento en el que una actividad no funciona, ya que esto te permite resolver de manera creativa una situación determinada, te permite buscar modos para aproximarte a un tema. Es un experimento en el cual no hay fracasos. El error más allá de verse como fracaso, debe aprender a verse como una valiosísima oportunidad de aprendizaje.
Hay que hacer a un lado la idea de que sólo a partir de un grupo callado y quieto, se pueden establecer las condiciones óptimas para aprender. Los niños son por naturaleza, curiosos, inquietos. En la escuela primaria y en la casa suelen aprender a reprimir esa creatividad disfrazada de impertinencia. Entonces pregunto, ¿eso queremos? ¿Niños que aprendan a responder estímulos? ¿Futuros adultos que aprendan únicamente a ejecutar órdenes y a decir “sí, señor?” Necesitamos gente crítica que aprenda a trabajar en equipo, a relacionarse, a comunicarse, a dialogar, a proponer, a crear, a pensar, a sentir, a vivir.
El cuerpo es de quien lo trabaja. Conocerlo y aprender a habitarlo no puede seguir siendo tarea exclusiva de los artistas escénicos o de los atletas. Es tarea de todas y todos los que poseemos un cuerpo. Y siendo docentes, es responsabilidad nuestra lo que sucederá mañana con los pequeños cuerpos que tenemos a nuestro cargo una vez por semana. Con esto reafirmo que la educación corporal más allá de brindar una serie de pasos, códigos y virtuosismos, debe trascender de la escena misma para su desarrollo: hacer del aprendizaje del cuerpo una cultura general y no sectaria que permita una verdadera transformación de la humanidad.

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